Los motores de inducción se caracterizan por su alta capacidad de torque de arranque, requieren mantenimiento mínimo y son proyectados y fabricados para las más severas aplicaciones industriales.
Los motores síncronos proveen un mayor rendimiento, corrección de factor de potencia, menor corriente de arranque y operan a una velocidad constante, tornándolos una excelente elección para una grande variedad de aplicaciones industriales.